La reconocida marca de chacinados participa de la 20ª edición del “Gran Mercado Argentino” en Costa Salguero, donde presentará sus recetas históricas y un adelanto exclusivo: su nueva línea de snacks de salamín listos para consumir.

La gastronomía y la identidad de Tandil vuelven a vestirse de gala en la Ciudad de Buenos Aires. En el marco de la 20ª edición de Caminos y Sabores, la emblemática firma Cagnoli dice presente una vez más en el Predio Ferial de Costa Salguero para acercar a los visitantes el auténtico sabor de la chacinería bonaerense, combinando sus recetas más nostálgicas con fuertes apuestas a la innovación.
En su tradicional stand de embutidos secos y fiambres, la marca propone un viaje al origen. Los asistentes podrán acceder a las cuatro recetas originales de Pedro Cagnoli (Fundador), productos selectos que habitualmente solo se consiguen en Tandil y que fueron trasladados especialmente para esta feria:
- Chorizo casero
- Salame picado fino
- Salame picado grueso
- Fuet con emplume
Además de los clásicos secos, el espacio contará con degustaciones de sus especialidades en fiambres de alta calidad, entre los que destacan el lomo horneado a las finas hierbas, las spianattas, bondiolas, mortadelas y su celebrado jamón cocido de cocción lenta.






La gran novedad: “Salamitos Snack”
Más allá de la tradición, el gran foco de atención de esta edición está puesto en el futuro de la marca. Cagnoli eligió la pasarela de la feria gastronómica más importante del país para presentar en exclusiva Salamitos Snack, una propuesta que busca transformar el consumo del salamín tradicional adaptándolo a la practicidad de la vida cotidiana.
Se trata de un formato listo para consumir, diseñado como el aliado ideal para comer entre comidas, llevar al trabajo, a un viaje o durante una salida. El producto, que refleja las nuevas tendencias globales de consumo sin perder la esencia artesanal de la marca, hará su debut en el mercado muy pronto, pero los visitantes de Caminos y Sabores podrán conocerlo de forma anticipada en tres variedades:
- Picado Fino (para los amantes de lo clásico)
- Ahumado (con notas intensas de madera)
- Picante (para quienes buscan un toque de audacia)
Con esta fuerte apuesta, Cagnoli reafirma su liderazgo en el sector, demostrando que la centenaria tradición charcutera de Tandil puede renovarse constantemente para acompañar los hábitos del consumidor moderno.





