La edición número 29 del festival se realizará el 12 y 13 de septiembre en el Parque El Country, con 17 agrupaciones de Colombia, Cuba, México, Brasil, Uruguay y Estados Unidos. La entrada será libre.

¿Qué ocurre cuando el jazz se encuentra con las músicas, los ritmos y las tradiciones de América Latina? Esa es la pregunta que atraviesa la programación de Jazz al Parque 2026, que regresará a Bogotá los próximos 12 y 13 de septiembre en el Parque El Country para celebrar una nueva edición de uno de los festivales musicales que hacen parte de la agenda cultural de la ciudad.
Organizado por el Instituto Distrital de las Artes – Idartes, el festival llega a su edición número 29 con una programación que reúne 17 agrupaciones internacionales, nacionales y distritales, en un encuentro que pone en el centro las conexiones entre territorio, memoria, identidad e improvisación. La entrada será libre.
Más que presentar una sucesión de conciertos, Jazz al Parque 2026 propone recorrer las diferentes formas en que el jazz ha dialogado con las músicas latinoamericanas, apropiándose de sus raíces y transformándose a través de las experiencias de cada territorio.
“Esta edición de Jazz al Parque nace de una necesidad sencilla pero muy poderosa: mirarnos hacia adentro y escuchar lo que somos. Latinoamérica tiene una historia profunda de diálogo con el jazz desde sus propias voces, sus tradiciones musicales y sus maneras de ver el mundo”, explica Daniella Cura, curadora del festival.
El cartel internacional refleja precisamente esa diversidad. Uno de los grandes nombres será Arturo O’Farrill, pianista, compositor y director mexicano-estadounidense radicado en Nueva York. Hijo del reconocido compositor y arreglista Chico O’Farrill, ha construido una trayectoria en la que las raíces afrocubanas conviven con el jazz contemporáneo y con una exploración constante de temas como la identidad, la memoria y la diáspora.
También desde Cuba llegará Cimafunk, proyecto liderado por Erik Alejandro Iglesias Rodríguez, quien ha llevado los ritmos afrocubanos hacia terrenos como el funk y el soul. Su propuesta mantiene como punto de partida las raíces de la música cubana mientras explora sonidos contemporáneos y una poderosa conexión con el público.
México tendrá además una presencia destacada con Iraida Noriega, una de las voces reconocidas del jazz contemporáneo de ese país. Con más de tres décadas de trayectoria y 21 producciones discográficas, la cantante ha desarrollado un lenguaje en el que confluyen jazz, canción latinoamericana, poesía e improvisación.
Desde Brasil llegará Uli Costa – AfroSambaJazz, una propuesta que explora la relación entre las afro-sambas, el samba jazz de las décadas de los sesenta y setenta y la improvisación. Su participación recupera esa conexión histórica entre la música brasileña y el jazz para llevarla hacia una sonoridad contemporánea.
El recorrido latinoamericano continuará con BALTA, nombre artístico de Facundo Balta, músico, compositor, productor y multiinstrumentista uruguayo que transita entre el bossa nova, el bolero, el R&B, el trap y el candombe. Su raíz afrouruguaya es parte esencial de una propuesta en la que la tradición del carnaval dialoga con sonidos urbanos.
Aguascalientes, México, estará representado por Tlapalería Don Chuy, agrupación que define su propuesta como una “afro-mexi-fiesta”. Su música combina ritmos latinoamericanos con jazz, funk y afrobeat de los años setenta, en una experiencia donde la celebración y el baile conviven con la improvisación.


Colombia y Bogotá también cuentan su propia historia
La programación nacional amplía esta conversación desde distintas regiones del país. Desde Barranquilla llegará Domingo Sánchez – Territorio Gauta, proyecto que pone en diálogo las sonoridades del Caribe con la composición y la improvisación, a partir de un instrumento desarrollado por Sánchez con elementos de la flauta traversa y la gaita colombiana.
Medellín estará representada por Madera Jazz, una agrupación joven que explora los cruces entre el jazz contemporáneo y las músicas latinoamericanas. Para el grupo, esta será su primera participación en Jazz al Parque.
A ellos se suma Ricardo Gallo Cuarteto, que aprovechará el festival para celebrar dos décadas de trayectoria. La conmemoración coincide con los 20 años de Los cerros testigos, álbum inspirado en Bogotá y considerado una pieza importante dentro de la obra del pianista y compositor. En esta edición, además, el cuarteto presentará Danzando sobre el polvo, su séptimo trabajo discográfico.
La escena bogotana tendrá igualmente un papel fundamental. Los ocho proyectos distritales seleccionados son Urpi Barco, Solange Prat, Masato, Maljazzviajante, Libardo Cardozo, fatsO, Dorado Kandua y Daniel González Rodríguez.
Sus propuestas muestran la amplitud de la escena local y sus múltiples conexiones con otros géneros y tradiciones. Jazz, músicas tradicionales colombianas, soul, R&B, afrobeat, psicodelia, música clásica, free jazz e improvisación hacen parte de este mapa sonoro.
Entre ellos está Urpi Barco, quien desde 2012 desarrolla una propuesta en la que el jazz dialoga con músicas tradicionales de Colombia y Latinoamérica. En 2026 presenta Golondrina, producción que recibió una beca de Idartes y una residencia de creación musical de la Universidad de los Andes.
También participará Solange Prat, cantante, compositora y productora argentina radicada en Bogotá, con una propuesta que cruza soul en español, jazz, R&B, pop y músicas alternativas. Masato, formado en Bogotá en 2023, trabaja desde la improvisación y la interacción entre sus integrantes, incorporando referencias al jazz, las músicas latinoamericanas y la psicodelia.
Por su parte, Maljazzviajante nació en las aulas del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Colombia y reúne influencias de la música clásica, el free jazz y el jazz colombiano. Libardo Cardozo llevará al festival una propuesta que conecta el jazz moderno con elementos de la música colombiana, particularmente el bambuco.
La programación también incluye a fatsO, proyecto de Daniel Restrepo que cruza rock, jazz, música afroamericana y tradición colombiana. Su relación con Jazz al Parque comenzó en 2013, cuando presentó su primer álbum, fatsO, y desde entonces ha llevado su música a escenarios nacionales e internacionales.
Dorado Kandua, creado en 2017 y liderado por Epiara Murillo y Edgar Marun, trabaja sobre un afrobeat bogotano de raíces mestizas y multiétnicas, articulando ancestralidad, interculturalidad y sonidos contemporáneos.
Finalmente, el guitarrista y compositor Daniel González Rodríguez presentará Tejido, su segundo trabajo como líder, acompañado por Juan Ignacio Arbaiza, Daniel de Mendoza y Nicolás Garzón.
Esta diversidad es precisamente una de las grandes apuestas de Jazz al Parque 2026: mostrar que no existe una única manera de entender el género y que, en Bogotá y en América Latina, el jazz continúa transformándose a partir del diálogo con otras músicas.
La historia del festival comenzó en 1995 y, a lo largo de casi tres décadas, ha pasado por escenarios como el Parque de la Independencia, la Media Torta y el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, además de escenarios móviles y espacios dedicados a la formación. Durante la última década, el Parque El Country se convirtió en uno de sus principales escenarios.
En 2021, con motivo de sus 25 años, Idartes creó Jazz Mutante, un proyecto de memoria que reunió una serie audiovisual, un podcast, un compilado musical de 25 temas, un banco virtual de partituras de la Big Band Bogotá y un libro interactivo. El proyecto permitió documentar no solo la historia del festival, sino también su influencia en el desarrollo del jazz bogotano y colombiano.
Ese recorrido ayuda a entender por qué Jazz al Parque es más que un encuentro anual de música. Sus escenarios han servido para conectar artistas locales, nacionales e internacionales, acompañar el crecimiento de nuevas generaciones y acercar al público bogotano a propuestas que amplían constantemente las fronteras del género.
La edición de 2025 reunió a más de 23.000 personas durante dos días en el Parque El Country, con 16 artistas y más de 60 músicos entre invitados internacionales, nacionales y agrupaciones distritales.
Ahora, Jazz al Parque 2026 retoma esa historia para volver a poner a Bogotá en conversación con las diferentes identidades musicales de América Latina. Durante el 12 y 13 de septiembre, el Parque El Country será nuevamente el punto de encuentro para escuchar cómo el jazz puede transformarse cuando dialoga con las raíces, las memorias y los sonidos de cada territorio.
La entrada es libre y la programación completa puede consultarse en el sitio oficial de Jazz al Parque.




