Cada año, a comienzos de enero, la ciudad de Pasto en el departamento de Nariño, se convierte en el epicentro de una de las celebraciones culturales más auténticas de América Latina. El Carnaval de Negros y Blancos, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, invita a locales y visitantes a sumergirse en una experiencia única donde la historia, el arte popular y la diversidad se celebran sin distinciones.

El origen del Carnaval de Negros y Blancos se remonta a las antiguas celebraciones indígenas de los pueblos andinos del sur de Colombia, quienes rendían homenaje a la naturaleza y al inicio de un nuevo ciclo agrícola. Con el paso del tiempo, estas tradiciones se fusionaron con expresiones culturales europeas y africanas durante la época colonial, dando lugar a una festividad profundamente mestiza.
Uno de los momentos más significativos es el Día de Negros, el 5 de enero, inspirado en la jornada de libertad concedida a las personas esclavizadas para celebrar y expresarse. Al día siguiente, el Día de Blancos, el 6 de enero, simboliza la igualdad y la integración colectiva, cuando todos sin importar su origen participan pintándose el rostro de blanco en un gesto de unidad.
El carnaval como experiencia turística
Hoy, el Carnaval de Negros y Blancos es mucho más que un evento cultural: es una experiencia turística que transforma la ciudad. Entre el 2 y el 7 de enero, Pasto se llena de desfiles monumentales, carrozas artísticas, comparsas, murgas, música andina y gastronomía local, creando un ambiente festivo que invita a vivir la ciudad desde sus tradiciones.
El Desfile Magno, considerado el corazón del carnaval, exhibe el talento de artesanos y maestros carroceros que durante meses trabajan en verdaderas obras de arte móviles, inspiradas en mitos, leyendas, naturaleza y temas contemporáneos.
Para el visitante, el carnaval ofrece la posibilidad de participar activamente: bailar en las calles, compartir con la comunidad local y comprender el profundo significado cultural que se esconde detrás de cada color y cada ritual.














Imágenes Diámetro Noticias
Desde su declaratoria como Patrimonio de la Humanidad en 2009, el Carnaval de Negros y Blancos ha fortalecido su proyección internacional y sus procesos de preservación cultural. En 2026, la fiesta mantiene su esencia participativa y comunitaria, consolidándose como uno de los principales atractivos turísticos culturales de Colombia.
Viajeros nacionales e internacionales llegan a Pasto atraídos por una celebración que combina tradición, creatividad y hospitalidad, convirtiendo al carnaval en una puerta de entrada para descubrir otros atractivos de Nariño, como la Laguna de la Cocha, el Santuario de Las Lajas y la riqueza gastronómica del sur del país.
Una invitación a vivir la diversidad
El Carnaval de Negros y Blancos no se observa: se vive. Es una celebración donde la historia se transforma en alegría colectiva y donde cada visitante es invitado a ser parte de una fiesta que celebra la diversidad como valor fundamental.
En 2026, Pasto vuelve a recordar al mundo que su carnaval es un símbolo de identidad, inclusión y celebración compartida, una experiencia imprescindible para quienes buscan viajes con sentido cultural y emocional.
