En el Día Mundial del Gato, exploramos ciudades que han integrado a los felinos en su ADN cultural. Desde los guardianes de las ruinas romanas hasta los huéspedes ilustres de hoteles neoyorquinos, una guía para viajeros que buscan destinos con alma gatuna.

Cada 20 de febrero, el calendario viajero se detiene para observar el mundo desde una perspectiva diferente: la de los gatos. Más que simples mascotas, estos animales se han convertido en símbolos de libertad y hospitalidad en diversas metrópolis. Gracias a plataformas como Booking.com, hoy es posible planificar una travesía donde el encuentro con un felino —o el viaje junto a uno— es el eje central de la experiencia.
Estambul: Donde el gato es patrimonio vivo
En la antigua Constantinopla, los gatos no son callejeros, son ciudadanos. Pasean con autoridad entre mezquitas y cafés, siendo cuidados colectivamente por los habitantes.
- Imperdible: Ver el atardecer en el Bósforo junto a un felino local.
- Hospedaje sugerido: El Empress Zoe, un hotel boutique donde los gatos residentes custodian jardines históricos del siglo XV.
Madrid: La vanguardia pet-friendly
La capital española ha evolucionado hacia un modelo de turismo inclusivo. Madrid permite que el ritmo vibrante de sus terrazas y museos sea compartido con compañeros felinos, eliminando las barreras del viaje tradicional.
- Hospedaje sugerido: Hard Rock Hotel Madrid, que rompe el molde ofreciendo amenidades de lujo diseñadas específicamente para gatos.

Roma: Guardianes de la eternidad
Roma ofrece una postal única: gatos descansando sobre columnas milenarias. El santuario de Largo di Torre Argentina es el epicentro de esta relación, donde la historia romana se mezcla con el ronroneo de sus protectores actuales.
- Hospedaje sugerido: Hotel de Russie, un oasis de calma cerca de la Piazza del Popolo cuyos jardines secretos suelen recibir “visitas espontáneas” de la colonia local.
Kioto: Contemplación y misticismo japonés
En Japón, el gato es sinónimo de buena fortuna. En Kioto, su presencia en templos y jardines zen refuerza la atmósfera de silencio y respeto que caracteriza a la ciudad.
- Hospedaje sugerido: Hotel Anddoggy Kyoto Nijo, un espacio que fusiona el minimalismo artístico con una política abierta a las mascotas.


Nueva York: La elegancia de los “Hotel Cats”
La Gran Manzana tiene una tradición literaria y hotelera ligada a los gatos. En una ciudad que nunca duerme, los felinos representan ese rincón de calma en los lobbies más exclusivos.
- Hospedaje sugerido: El histórico The Algonquin Hotel, famoso por sus gatos residentes (Hamlet y Matilda) que han sido anfitriones de escritores y artistas durante décadas.
